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Día del Donante de Médula Ósea

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El Día Nacional del Donante de Médula Ósea se celebra cada 1º de abril en conmemoración de la puesta en funcionamiento del Registro Nacional del Donante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) con dependencia del INCUCAI.
Pueden donar sangre las personas de 18 a 65 años de edad con buen estado de salud y que pesen más de 50 kilogramos. No es necesario que previo a la extracción el donante se mantenga en ayunas; pueden tomar té, mate, café y jugo de frutas. Se solicita no consumir lácteos y alimentos con alto contenido de grasas. 
Donar vida en vida
La donación de sangre y la donación de médula ósea van de la mano. La médula ósea es un tejido esponjoso ubicado dentro de los huesos –que no debe ser confundida con la médula espinal– que contiene células madre, también denominadas Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH).
Las células madre son las encargadas de producir las células de la sangre (glóbulos blancos, rojos y plaquetas). Sandra González Cruz, referente del CUCAI Neuquén, explica que “las células madre son las células que originan la sangre, trabajan en muchas situaciones y se regeneran rápidamente”.
Hay enfermedades hematológicas como las leucemias, los linfomas, los mielomas, las enfermedades metabólicas y los déficit inmunológicos que pueden ser tratados con un trasplante de médula (CPH).
“Estas células solo se pueden donar en vida y, tanto el donante como el receptor, deben tener 100% de identidad genética”, indica González Cruz y manifiesta que “en la familia los hermanos son los mejores donantes para un paciente que necesita un trasplante, aunque sólo uno de cuatro pacientes cuenta con un donante compatible en el seno familiar”.
Para aumentar las posibilidades de vivir de las personas que esperan un trasplante de este tipo se crearon registros en distintas partes del mundo, con la intención de conformar una base de datos de donantes tipificados. Estos registros internacionales constituyen la Red Bone Marrow Donors Worldwide (BMDW), que agrupa a 54 registros de 40 países con más de 12 millones de donantes efectivos.
“Allí radica la importancia de que las personas nos anotemos como donantes potenciales, porque las poblaciones tenemos importantes variaciones genéticas, y a mayor cantidad de donantes registrados, mayores son las posibilidades de encontrar a un donante compatible”, dijo González Cruz.
Donantes neuquinos
En Argentina se creó el Registro Nacional del Donante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) en 2003.
González Cruz comentó que “Neuquén ya viene trabajando hace unos años respecto de la inscripción en este registro” y que “en los últimos dos años se aumentó en un 75% el número de personas registradas. Lo que es muy bueno, porque aumentan las posibilidades para los pacientes que requieren un trasplante de células madre, de conseguir un donante en la región”.
En cuanto al registro, “en Neuquén hay más de 540 donantes de médula inscriptos, estamos mejorando y trabajando en conjunto desde los servicios de hemoterapia del Hospital Castro Rendón y el Heller, en todas las colectas externas, y con el apoyo directo del Ministerio de Salud”, dijo la referente del CUCAI Neuquén.
Quiénes pueden donar y cómo es el procedimiento
Las personas entre 18 y 55 años –porque en este rango etario el cuerpo produce mayor cantidad de células madre–. En buen estado de salud, con un peso mínimo de 50 kg. y en condiciones de donar sangre.
Procedimiento:
El donante responde un cuestionario dónde se le hacen preguntas respecto a su historia clínica.
Para inscribirse en el registro, la persona realiza una donación habitual de sangre, allí se extrae una pequeña muestra, que se analiza genéticamente. Eso se inscribe mediante un código y queda registrado a nivel informático.
Si apareciera un receptor –persona que necesite un trasplante– para estas células, se le avisa al donante, se le repite el análisis de sangre para corroborar que esto sea así, y se le vuelve a preguntar si quiere ser donante.
Si el donante está de acuerdo, se inicia un sencillo tratamiento para promover la salida de las células madre desde la médula ósea hacia la sangre periférica.
En unos días, el donante se acerca a donar sangre nuevamente (es un proceso que lleva entre dos y tres horas). Se lo conecta al donante a una máquina de aféresis y por un brazo se le extrae sangre, de la que se sacan las células madre, y por el otro brazo, se devuelve la sangre, en un proceso similar a la donación de plaquetas.
Esa muestra que se le extrae al donante, es lo que se manda al lugar donde vive el paciente que requiere del trasplante, y donde se realiza el trasplante.
El donante puede empezar a trabajar 48 horas más tarde. La cantidad de células madre donadas se regeneran a los tres meses.
 
Fuente: noticiasdePlottier.com.ar